Trabajador Autónomo Económicamente Dependiente (TRADE) en España

En el cambiante panorama laboral de España, el concepto de Trabajador Autónomo Económicamente Dependiente (TRADE) ha ganado relevancia como una categoría especial que reconoce la autonomía y dependencia económica de ciertos profesionales independientes. En este artículo, exploraremos en profundidad qué implica ser un TRADE en España, destacando sus características clave y las regulaciones que rigen esta modalidad laboral única.

   

¿Qué es un Trabajador Autónomo Económicamente Dependiente (TRADE)?

En España, el Trabajador Autónomo Económicamente Dependiente (TRADE) es una figura laboral que combina la independencia típica de los trabajadores autónomos con una relación económica especial con un único cliente o cliente principal, que se determina cuando el trabajador autónomo depende únicamente de éste en al menos un 75% de su salario. Este tipo de trabajador, también conocido como «freelance dependiente», realiza su actividad económica de manera autónoma pero establece una relación económica estrecha y dependiente con un cliente predominante.

Características Clave del TRADE

  1. Autonomía Laboral: Aunque existe una relación económica específica, el TRADE mantiene la autonomía en la organización de su trabajo. Puede establecer sus propios horarios y determinar la forma en que realiza sus tareas.
  2. Dependencia Económica: La característica distintiva del TRADE es la dependencia económica de un cliente principal. Un porcentaje significativo de los ingresos del TRADE proviene de este cliente, al menos el 75%, lo que lo diferencia de otros trabajadores autónomos.
  3. Pluralidad de Clientes: Aunque existe una dependencia económica principal, se permite que el TRADE trabaje para otros clientes, siempre y cuando no se genere conflicto de intereses con su cliente principal.
  4. Exclusividad en el Cliente Principal: Aunque se permite trabajar para otros clientes, el TRADE no puede realizar actividades para competidores directos de su cliente principal si existe un acuerdo de exclusividad.

Regulaciones y Obligaciones del TRADE

La figura del TRADE está regulada por la Ley 20/2007, de 11 de julio, del Estatuto del Trabajo Autónomo, que establece las condiciones y derechos específicos para este tipo de trabajadores. Algunas de las regulaciones y obligaciones más destacadas son:

  1. Contrato por Escrito: Es obligatorio formalizar la relación entre el TRADE y su cliente principal mediante un contrato escrito que detalle las condiciones de trabajo, la duración, la retribución, y otros aspectos relevantes.
  2. Derechos Laborales y de Seguridad Social: Aunque el TRADE es autónomo, tiene derechos específicos en cuanto a la protección social. Puede acceder a la prestación por cese de actividad, a la asistencia sanitaria y a la formación profesional.
  3. Jornada Laboral y Descanso: El TRADE tiene derecho a establecer su propia jornada laboral y a organizar su tiempo de trabajo. Sin embargo, es necesario respetar los límites legales de jornada y descanso.
  4. Derecho a la Desvinculación: En caso de incumplimiento contractual por parte del cliente principal, el TRADE tiene el derecho a desvincularse de la relación sin penalizaciones.
  5. Derechos Sindicales: Aunque el TRADE es autónomo, se reconoce el derecho a la libertad sindical y a la negociación colectiva en ciertos aspectos.

Ventajas y Desafíos de Ser un TRADE

Ventajas:

  1. Flexibilidad Laboral: El TRADE tiene autonomía para organizar su tiempo y trabajo de acuerdo con sus necesidades y preferencias.
  2. Diversificación de Ingresos: Aunque existe un cliente principal, la posibilidad de trabajar para otros clientes permite diversificar los ingresos.
  3. Derechos de Protección Social: Aunque autónomo, el TRADE tiene acceso a ciertos derechos de protección social y prestaciones.

Desafíos:

  1. Dependencia Económica: La dependencia de un cliente principal puede generar vulnerabilidad económica si se pierde ese cliente.
  2. Cumplimiento Riguroso de Obligaciones: Dada la regulación específica, el TRADE debe cumplir rigurosamente con las obligaciones contractuales y legales.
  3. Riesgo de Exclusividad: La exclusividad con un cliente principal puede limitar la capacidad del TRADE para diversificar sus fuentes de ingresos.

El TRADE no puede subcontratar la totalidad o parte de la tarea a terceros, ni tampoco puede tener empleados a su cargo. Sin embargo, sí que puede contratar a un empleado cuando incurra en alguna de las siguientes situaciones:

  • Riesgo durante el embarazo o cuidado del lactante menor de 9 meses
  • Baja por maternidad, paternidad, acogimiento o adopción
  • Cuidado de familiares menores de 7 años
  • Cuando de un familiar hasta el segundo grado de afinidad inclusive, que se halle en una situación de dependencia debidamente acreditada
  • Cuando de un familiar hasta el segundo grado de afinidad inclusive, que tenga una discapacidad igual o superior al 33% debidamente acreditada

Ser un Trabajador Autónomo Económicamente Dependiente en España implica una combinación única de autonomía y dependencia económica. Aunque brinda flexibilidad y derechos de protección social, los TRADE deben estar atentos a las regulaciones específicas y gestionar cuidadosamente su relación con el cliente principal para garantizar una actividad laboral sólida y sostenible. La figura del TRADE refleja la evolución del mercado laboral hacia modelos más flexibles, reconociendo la diversidad de formas en que los profesionales pueden llevar a cabo su trabajo de manera independiente.

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